domingo, 5 de mayo de 2013

Conclusiones.




Conclusiones
El proyecto que realizamos ha contribuido de manera muy importante para identificar y resaltar los aspectos que giran en torno a la problemática denominada “bullying”, sobre todo a aquellos que ignoran o desconocen el tema, llámese padres de familia, docentes, e incluso los mismos alumnos.

Nos deja muchas cosas importantes que reflexionar y muchas otras las ha reforzado como el lograr identificar a un agresor o una víctima por medio de la observación, sin necesidad de aplicar un psicoanálisis.

Dentro de los puntos que consideramos más importancia dentro de un proyecto de esta naturaleza son el detectar las actitudes, las posturas, las formas motoras para expresarse, el lenguaje, los gestos, entre otras para lograr identificar qué papel toma el niño dentro de una situación de acoso escolar, ya que es más sencillo así tomar cartas en el asunto para resolverlo o de menos controlarlo; por otra parte definir de manera clara y lo más tangible posible el por qué alguien es propenso a ser parte de la problemática, en base al ambiente en el que se desarrolla y las personas con las que convive.

Como mencionamos a lo largo de este documento una de los problemas más frecuentes además de lo que ya es el acoso, es la falta de comunicación de padres a hijos (las relaciones no son estrechas y el niño no se siente con la confianza de contarle a su padres lo que le sucede, puede ser por miedo a ser reprendido, o porque ni él mismo considera tan grave su situación), la indiferencia de los profesores y la incapacidad para manejar este tipo de asuntos (muchas veces prefieren que los niños se maten a golpes y así “liberen” su energía para tenerlos bajo control), el desinterés y falta de seriedad por parte de autoridades escolares (puede observarse en la parte de la entrevista, donde nos explicó un especialista que las escuelas tienen iniciativa de proyectos para erradicar el bullying pero nunca le dan continuidad).

Ahora bien, en la introducción de este documento hablamos sobre cuáles son los objetivos que se desean lograr con el proyecto, y mencionamos que lo que queríamos principalmente era informar a la sociedad en conjunto sobre la situación actual del tema (violencia escolar, bullying), el origen, cómo se desarrolla este fenómeno, dónde, además de identificar las características y actitudes tales de un agresor, una víctima e involucrados en el problema. Todo esto se desarrolló en 4 capítulos diferenciando cada uno de los aspectos anteriores.
Otro punto que consideramos clave para llevar a cabo un proyecto como este, consistió en buscar apoyo en especialistas, aunque abarcamos un contexto más bien social requerimos teoría para definir realmente lo que es el bullying; en este caso nos apoyamos en un psicólogo, éste está especializado en el tema, nos narró algunas experiencias que tuvo y casos que logró resolver por medio del diálogo, nos dio una breve introducción sobre las actitudes que suelen tener cada uno de los participantes de la problemática, y más tarde nosotros pudimos comprobarlo mediante la práctica de campo, la cual consistió en acudir a la escuela Primaria Plan de Ayala.

No nos fue fácil el acceso debido a la desconfianza por parte de las autoridades para con nosotros, pero finalmente lo logramos y poco a poco, dando visitas periódicas y encuestando a un grupo determinado de niños logramos analizar y comprobar (en base a nuestra investigación teórica) que el bullying no es más que una forma de acoso constante dentro de la escuela, pero principalmente en lugares aislados, que se da a partir de una severa necesidad de atención por parte del agresor; falta de seguridad, autoestima y defensa por parte de la víctima e idolatración por parte de los espectadores a aquella persona que se muestre fuerte e imponente.

En cuanto a la comprobación de las hipótesis, en su mayoría se cumplieron, pues logramos afirmar mediante la investigación que efectivamente el bullying es una agresión por parte de una persona identificada hacia un victima común.

Los niños desarrollan este tipo de violencia debido a que presencian algún problema, o tipo de violencia, pero además podemos agregar que en la mayoría de los casos el desequilibrio se presenta en el entorno familiar en que el niño se desarrolla.

La agresión verbal es una de las más fuertes armas de violencia, incluso más poderosa que un golpe.

Los comportamientos de la víctima son detectados y regulares en la mayoría de los violentados, agregando que un agresor también muestra comportamientos específicos.

Las acciones que presenta un agresor, mayoritariamente son a causa de vivir bajo violencia familiar, y refleja su coraje con alguien más débil que él.

La victima a largo plazo presenta consecuencias de la violencia que presencio de niño, con problemas psicológicos, mostrando dificultades al socializar, hasta incluso ejercer violencia también.

Las hipótesis no mencionadas anteriormente no se cumplieron en su totalidad, puesta que el bullying se desarrolla en la escuela debido a la falta de valores y atención, pero no solo de los niños; pues en las encuestas un número considerable de niños afirmaron sufrir abuso violento por parte no de sus compañeros sino de algún profesor, el cual abusa de su autoridad y acosa violentamente a los alumnos.

En muchos casos los padres están al tanto de la situación que sus hijos presencian, pero el niño permite este abuso, o en su defecto ejerce este fenómeno, puesto que viven algún tipo de desequilibrio familiar (problemas de los padres) en los cuales los papás se encuentran concentrados, pues toman más importancia a las situaciones propias que a las de su hijo, es decir sabe que a causa de sus problemas el niño se muestra vulnerable y permite o ejerce el bullying.


Pudimos percatarnos como lo hemos venido mencionando de la importancia de saber el lenguaje corporal de un niño dentro del rango de edad mencionado, es necesario que los padres conozcan a sus hijos, que establezcan una comunicación pacífica con ellos para así motivarlos a expresar sus problemas, que les aplaudan sus logros escolares y les hagan sentir seguros de sí mismos, hablando, claro, de una víctima; tratando al agresor se necesitan exactamente los mismos aspectos, sólo que hacerles entender que su libertad de hacer “lo que quieran” llega hasta donde sale afectado un tercero.

También es importante plantearles que un bullie no es superior, que la violencia sólo conduce a más violencia y que el hecho de ser más fuerte no te hace mejor, o tener ciertas características como usar lentes, tener sobrepeso, o ser aplicado en la escuela no te hace inferior.

La información es uno de los recursos más importantes que tienen los niños para formar su mente y el que las escuelas no tomen iniciativa para controlar el problema, o más bien eliminarlo es un factor que incentiva al bullying. Los niños necesitan saber sus derechos y también sus limitaciones. Las autoridades escolares deberían ser más selectivas al momento de contratar a sus docentes, y en nuestra opinión, saber al menos lo básico sobre la problemática que hemos planteado. Es importante que cuenten con un orientador que les escuche (en caso de que sus padres no lo hagan), que sientan el apoyo y no perciban el aislamiento como un medio de escape

Hay muchas cosas que podríamos mencionar que aprendimos a lo largo de este proyecto pero las más importantes creemos que las hemos mencionado. Sin embargo consideramos que la situación actual es mucho más favorable a como era en nuestra etapa primaria, de menos, entre la sociedad se sabe que existe la problemática e incluso hay fundaciones que luchan por erradicarla, cosa que en nuestra época no. Y aun así, a pesar de conocerse aún es algo que en cualquier institución que visitemos se puede observar, y no sólo en la escolaridad primaria, también existe incluso en las universidades, pero en este caso nos enfocamos en un rango inferior porque desde ahí nace el conflicto.

En el caso de este proyecto logramos ampliar nuestro conocimiento sobre el tema, y esperamos en un futuro nos sea de gran utilidad. Consideramos que la investigación fue exitosa, que logramos cumplir la mayoría de nuestros objetivos y que nuestras hipótesis, después de todo no eran tan erróneas.

Llevar a cabo un análisis detallado como el que se realizó en este proyecto incrementa en gran proporción las probabilidades de tener éxito en relaciones familiares y forjar una personalidad crítica, seria y estable.

Se aplicaron 120 encuestas en forma física, y se repartieron de manera promedio entre los tres grados escolares antes mencionados.
La reacción de los niños cuando se les explicó en qué consistía la encuesta fue muy reveladora, pues a pesar de que consideramos no muchos contestaron con absoluta verdad, en la mayoría de los grupos había un señalamiento hacia un agresor,  como hacia una víctima. En cuanto a las autoridades escolares (directivo) fueron amables con el equipo, pero cuestionaron en gran forma el trabajo a realizar.

Con los resultados de todas las encuestas, logramos concluir que la mayoría de la población estudiantil de la primaria “Plan de Ayala” aseguran no encontrarse en una situación de bullying, pero si realmente se analizan los resultados a fondo, se puede notar que conforme la encuesta avanza y las preguntas comienzan a dar un giro, los niños comienza a contestar como si si fuesen agredidos, por ejemplo, cuando se pregunta directamente si son violentados por un compañero, o si tienen miedo a alguno de ellos, la mayoría contesto no encontrarse en una situación similar, y los que afirman vivir violencia son muy muy escasos, pero cuando se cuestiona acerca de las personas de con quién hablan de dicho problema los resultados se elevan, pues sumando los porcentajes de todas las respuestas con las que se asume encontrarse en una de estas situaciones, el porcentaje se aproxima casi a la mitad de los encuestados.
También podemos concluir que en algunos casos existen influencias por las que los niños suelen actuar de esta manera, además del papel que desarrolla un espectador, pues al presenciar una situación de violencia escolar, para la mayoría de ellos no es muy agradable, pero no hacen nada por miedo a dejar su papel como espectador para convertirse en una nueva víctima.
Los profesores desempeñan un papel muy importante en este fenómeno, y logramos identificar que también existe violencia de parte de los profesores hacia los alumnos.
Los resultados de estas encuestas son preocupantes, pues el índice de violencia escolar es elevado, cuando lo ideal para el desarrollo sano de un niño debe de ser lo más armonioso posible.

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