domingo, 5 de mayo de 2013

Capítulo II. Tipos de acoso.




E
n términos generales, al revisar los conceptos en base a nuestra investigación acerca del fenómeno del bullying o violencia escolar, encontramos dos diferentes clasificaciones de las formas de agredir, aunque ambas esencialmente contienen los mismos elementos.
2. 1 Primera clasificación
La primera clasificación describe ocho modalidades de acoso escolar que serán ampliamente explicadas más adelante, a continuación se mencionarán con su correspondiente nivel de incidencia entre las víctimas ilustrado gráficamente[1]:



2.1.1 Bloqueo social
Se refiere a las acciones de acoso escolar que buscan bloquear socialmente a la víctima[2].
Algunos ejemplos podrían ser:
·         Prohibiciones de jugar en un grupo.
·         Hablar o comunicarse con ciertas personas.
·         “Aplicar la ley del hielo” o que nadie le hable o se relacione con la víctima.

Éstos son indicadores que apuntan a un intento por parte de otros[3] de quebrar la red social de apoyos del niño.
En nuestra práctica de campo observamos que dentro de este grupo de acciones se incluye el meterse con la víctima para hacerle llorar. Esta conducta busca presentar al niño socialmente, ante sus semejantes como alguien flojo, indigno, débil, indefenso, estúpido, llorón, etc.
El hacer llorar a la víctima desencadena un fenómeno de estigmación secundaria[4]. De todas las modalidades analizadas, esta es la más difícil de combatir en la medida en que es una actuación muy frecuentemente invisible y que no deja huella.
¿Verdad que es algo trágico? Es increíble saber a qué niveles son capaces de llegar los niños a pesar de su corta edad, sin embargo aprovechan muchas veces su “inmadurez” y abusan de ello.
Así pues, formulamos de nuevo una pregunta a nuestros investigados, preguntándoles si alguna vez se han sentido excluidos por sus demás compañeros.


7.-¿Te sientes apartado o que no quieren estar contigo tus compañeros?
a)    Nunca.
b)    Alguna vez.
c)    Siempre.



 Los resultados del trato entre compañeros son reconfortantes, aunque podemos seguir notando un preocupante y pequeño porcentaje de resultados negativos.
Después de analizar los resultados comprobamos también que algunas veces incluso los maestros llegan a asumir contra la víctima las mismas actitudes del grupo.
El propio niño  no identifica más que el hecho de que nadie le habla o que nadie quiere estar con él (aunque descubrimos que algunos de los espectadores siguen el “juego” de el o los agresores para evitar ser víctimas también).
Ejemplo de dicho bloqueo social es cuando un niño siempre se le culpa por todo lo malo que sucede, si se pierde algo, si alguien se lastima, si alguien grita, etc.


Respecto a esta modalidad de acoso, actualmente presenciada en aulas de clase, frecuentemente en el nivel básico. Un testimonio real es el de nuestra compañera de investigación Jessica González, a quien en su último año de primaria fue víctima de la famosa "Ley del Hielo", su solución a dicho caso, fue acusarles con las autoridades escolares, y estas tomaron cartas en el asunto. (González Jessica)


2.1.2 Hostigamiento
Se refiere a aquellas conductas que consisten en acciones que manifiestan principalmente desprecio, falta de respeto y desconsideración por la dignidad del niño.
Algunos indicadores de hostigamiento pueden ser:
·         El odio
·         La ridiculización
·         La burla
·         El menosprecio
·         La crueldad
·         La manifestación gestual del desprecio
·         La imitación grotesca

Como ya fue mencionado en el capítulo anterior, dichas acciones se desarrollan con mayor frecuencia (al menos así lo es en la institución que focalizamos la investigación) en lugares aislados, tales como esquinas de  las aulas, patios, baños, etc.
Otro ejemplo de hostigamiento es cuando entre otros compañeros comienzan a seguir a una persona imitándola por detrás o hacen gestos de desprecio que inciten a la burla y risa por parte de otros.

2.1.3 Manipulación social
Son conductas que pretenden distorsionar la imagen social del niño y “envenenar” a otros contra él. Con ellas se trata de presentar una imagen negativa, distorsionada y cargada negativamente a la víctima.
Se exagera lo que hace o dice el niño, e incluso lo que no ha dicho ni ha hecho. No importa lo que haga, todo es utilizado y sirve para inducir el rechazo de otros.


 A causa de dicha manipulación de la imagen social de la víctima acosada muchos otros niños se suman al grupo de acoso de manera involuntaria[5], percibiendo que el acosado merece el acoso que recibe.
En cuanto a las encuestas realizadas, percibimos un caso particular de un niño cuyo nombre es José Carlos Guerrero, que está cursando el 6° año de primaria, este estaba apartado de sus demás compañeros. Este asunto está relacionado ampliamente con la manipulación social, que hoy en día es una peculiaridad presenciada en los salones de clase. (Herrera Brian)

2.1.4 Coacción
Se refiere a las conductas que buscan que la víctima realice acciones contra su voluntad. Mediante estas conductas quienes acosan al niño pretenden ejercer un dominio y un sometimiento total de su voluntad.
El que la víctima haga dichas cosas proporciona a los que los obligan diferentes beneficios según nuestra observación, tales como cierto poder social.
Los que acosan[6] son percibidos como poderosos, por encima de los demás que presencian el sometimiento de la víctima. Con frecuencia las coacciones implican que el niño sea blanco de vejaciones y abusos, pudiendo llegar hasta las conductas sexuales no deseadas que el agredido debe callar por medio a las represalias sobre sí o sobre sus familiares.
En nuestra visita a la primaria, y en base a las encuentras realizadas los niños nos contaron algunos ejemplos que clasificamos dentro de éste tipo de acoso, tales como:

·         Cobrar “impuestos” a la hora del recreo.
·         Quitar el almuerzo.
·         Cobrar un monto para evitar ser golpeado.
·         Exigir que sustraiga un examen o cualquier tipo de documento del escritorio del profesor.
·         Exigir que haga la tarea por ellos.
·         Demandar regalos.







2.1.5 Exclusión social
Son conductas que buscan excluir de la participación al niño acosado. Las frases “Tú no”, es la más representativa de estas conductas de exclusión social, con las que se segrega socialmente al niño.
“Al hacerlo un “don nadie”, tratarlo como si no existiera, aislarlo, impedir su expresión o impedir su participación en juegos” – son algunos ejemplos que nos dijo la profesora Berenice Salgado[7].
2.1.6 Intimidación
Se refiere a conductas que persiguen asustar, acobardar, apocar o consumir emocionalmente al niño mediante una acción intimidatoria. Con ellas, quienes acosan buscan inducir el miedo en la víctima.
Sus indicadores (según la observación en práctica de campo) son:
·         Amenaza.
·         Hostigamiento físico.
·         Acoso a la salida del centro escolar.
·         Llamar a la casa de la víctima.
·         Amenazar con cortar, golpear, lastimar, degollar, etc.[8]

2.1.7 Agresiones
Pueden ser directamente a la persona o hacia sus propiedades: incluyen esconder, romper, rayar, maltratar o doblar sus pertenencias así como tomar algo sin pedirlo o empujar a la víctima.
Regresando a los resultados estadísticos, en esta ocasión cuestionamos sobre si los niños alguna vez se han sentido dentro del papel de la víctima.
8.- ¿Sientes que algún o algunos de tus compañeros han abusado de ti, te han amenazado, te han tratado mal?
a)    Nunca.
b)    Alguna vez.
c)    Siempre.





 La cantidad de niños que responden haber sufrido alguna vez maltrato más los que responden sufrir de violencia diariamente, realmente es elevada si analizamos que la cantidad correcta debería ser cero.
2.1.8 Amenaza a la integridad
Se refiere a conductas que buscan atemorizar mediante amenazas contra la integridad física del niño o de su familia, mediante la extorsión.
Tales amenazas pueden ser explícitas o mediante referencias al daño físico que se le hará al acosado; también pueden referenciar a acusarle de algo para generar su expulsión del colegio, o para que lo regañen.
De lo anterior, concluimos entonces que las agresiones pueden ser:
·         Verbales: Insultos, humillaciones, amenazas.
·         Físicas: Golpes, pellizcos, patadas.
·         Sociales: Exclusión activa[9], exclusión pasiva[10]
·         Psicológicas: Gestos de asco, desprecio, agresividad contra la víctima.



2.2 Segunda clasificación
La segunda clasificación del bullying considera las siguientes modalidades:
1.    Abuso físico.
2.    Abuso verbal.
3.    Abuso emocional.
4.    Abuso sexual.
5.    Abuso fraternal o bullying entre hermanos.
6.    Ciberbullying o acoso por internet.
A continuación explicaremos detalladamente en qué consiste cada una de ellas en base a la investigación realizada.

2.2.1 Abuso físico


“Incluye pegar, empujar, sofocar, estrangular, doblar o torcer los hacia atrás, envenenar, quemar, pellizcar, picar con el dedo, jalar el cabello, hacer cosquillas en exceso, morder, apuñalar, disparar.[11]
Hemos mencionado y graficado ya en el capítulo anterior que la violencia física es hasta siete veces más común entre varones, mientras que el abuso verbal es más utilizado por las mujeres.




2.2.2 Abuso verbal
Ésta es la forma más común de violencia que nos fue fácil identificar, ya que es la más frecuente en cuanto a acoso. Consiste en el uso de la palabra con crueldad hacia un niño, lastimando su bienestar moral, físico o mental.
Algunas de las características que logramos identificar son:
·         Intentar lastimar, causar dolor y/o herir.
·         Involucra intensidad y duración.
·         Se usa para ganar u obtener poder sobre otra persona.
·         Ataca la vulnerabilidad de la víctima.
·         Deja a la víctima sintiéndose aislada y expuesta.
·         Suele escalar, hasta llegar a alcanzar las consecuencias físicas.
·         Puede llegar a convertirse en una forma de acoso sexual.


 

En la mayoría de los medios de comunicación resaltan con demasía el abuso verbal como uno de los acosos más frecuentes, siendo el aspecto con el que se inicia y se complementa el Bulliyng. Algunas de las ofensas mas comunes son: "Cuatro ojos", "Pitufo", "Chocorrol", "Sammy", "Deforme", "Gay, "Frijol", "Chilindrina", etc... (Ortiz Luis)

2.2.3 Abuso emocional
El abuso emocional incluye rechazar, ignorar, excluir, aislar, aterrorizar y corromper; es el abuso más difícil de comprender para los niños y es el que los deja más confundidos.
“Es la forma de devaluación sistemática del otro (sin importar si es consciente o inconscientemente). Ocurre de forma constante, siendo no un solo evento. Está enfocado a disminuir la autoestima de la víctima hasta el punto en que llega a considerarse sin valor, no merecedora de respeto, de la amistad, ni tampoco se siente digna del derecho humano más elemental: el derecho a ser amado.”[12]

“El abuso emocional es el más difícil de diagnosticar y de demostrar” – nos dijo el psicólogo… ya que no contiene evidencias físicas observables como el abuso físico o el sexual, que pueden comprobarse por las marcas que dejan.
Así pues, clasificamos los abusos según su grado de intensidad.
El abuso leve se conforma por todas aquellas conductas que producen daño psicológico como por ejemplo la pérdida de seguridad en escenarios públicos, puede ser exponiendo.
El abuso moderado lo constituyen todas las conductas de maltrato que impiden a un niño alcanzar éxito en la escuela, por ejemplo, el niño deja de esforzarse para no ser un “teto”.
El abuso severo lo conforman las acciones de maltrato que provocan que el niño no se desarrolle en algún ámbito importante como el amor.
Como se puede observar a lo largo del capítulo las agresiones y el abuso van relacionadas siempre, pero todos tienen el único fin de “cosificar” a la víctima, que pierda todo tipo de auto-respeto y que llegue a considerar él mismo que merece el trato que le dan.
Es preocupante la cantidad de niños que declaran sufrir de violencia escolar, además de la cantidad de tipos de acoso y lo crueles que pueden llegar a ser, a pesar que las personas que lo imparten en el rango de esta investigación poseen una corta edad.



[1] Los porcentajes se basaron en estadísticas de 120 niños de entre 7 a 12 años tomándolos como un 100%.
[2] Todas ellas buscan el aislamiento social y la marginación o exclusión impuesta por dichas conductas
[3] Agresores
[4] Conocido y definido en ciertos textos como: “Mecanismo de chivo expiatorio”
[5] Por temor a ser víctima también.
[6] Agresores
[7] Profesora activa dentro del colegio …
[8] En casos muy graves de frecuente acoso.
[9] No dejar participar
[10] Ignorar o difundir rumores
[11] González Méndez, Eugenia, BULLYING ESCOLAR,  p.33.

[12] Valdés, Miriam, ACOSO Y AGRESIÓN ESCOLAR, p.287

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada